14/06/2020
LA HUELLA DEL KENPO KARATE EN VENEZUELA
“LAS ARTES MARCIALES” ENTRE HISTORIAS, MITOS Y REALIDADES
Autor: Jesús Escalante Patiño
PREÁMBULO
Partiendo del hecho de que el auténtico historiador o investigador antes de dar a conocer sus conclusiones, debe siempre precisar su investigación y fundarla en instrumentos documentados que confirman y sostienen que es universal y comprobable, por ello quiero excusarme, porque en Venezuela, por la falta de documentación apropiada, se ha hecho muy cuesta arriba precisar todo cuanto se investiga al respecto de las Artes Marciales, por lo que mayormente discutimos el tema desde el punto de vista referencial, eso nos lleva a un enorme cuestionamiento sobre la veracidad de las fuentes, por cuanto, las Artes Marciales en la actualidad no están narradas como un todo, sino que con el transcurrir de los siglos ha dependido de quienes de manera separada solo relatan en este campo sus experiencias, los conocimientos particulares de sus respectivas disciplinas, linajes, ramificaciones o tendencias.
La Huella del Kenpo Karate en Venezuela, es un compendio histórico producto de una larga y profunda investigación sobre el origen y evolución de las Artes Marciales y sus notorias diferencias entre las Tradicionales y Modernas que, sin intensión de desvirtuar ninguna otra versión, hasta prueba en contrario, es la historia oficial que sirve de base para ser transmitida para el uso y evaluación de todos los estudiantes que pertenecen a la familia de la Asociación Venezolana de Kenpo Karate “AVKK Internacional”.
En el mundo occidental, con justificadas razones, cada “Instructor” ha cultivado la creencia de tener mucho dominio sobre el arte del combate, que en muchos casos es vinculado con las Artes Marciales Milenarias de origen asiático, de esas antiguas concepciones de “Guerra” llenas de mística, filosofía, disciplina y sobre todo respeto por el “GRAN GUERRERO”, cuando lo auténticamente ancestral, hoy en día, se ha mezclado en el tiempo entre historias, mitos y realidades, aunado al hecho de que en la actualidad han sido convertidas en promociones de organizaciones unipersonales ajenas a las auténticas Artes Marciales ancestrales, donde sus actuales pugnas, se fundamentan en la publicidad de considerarse las mejores opciones, y su desbordado crecimiento ha hecho perder el auténtico romanticismo tradicional con que fueron creadas las autóctonas Artes Marciales Milenarias Asiáticas.
Ante esta situación, resulta sencillo deducir que, al mezclarse las culturas del mundo oriental con el occidental, producto de la globalización, estas perderían todo el contexto tradicional que las harían perdurables en el tiempo, que ni siquiera en los países de origen podrían conservarse estrictamente tal cual fueron concebidas.
Visto de esa manera, puedo interpretar que, en lo referente a las Artes Marciales Modernas, hay un antes y un después del Grand Maestro Ed. Parker, sobre todo por las contribuciones culturales que se dieron después del desarrollo del Kenpo Karate Americano, por lo que estaré eternamente agradecido en el desarrollo de mi actual convicción, que sin declararme en rebelión por el actual concepto del “Arte Marcial Moderno”, ni en contra de quienes siguen insistiendo que Kenpo es sinónimo de Kenpo Karate, conceptos en las que inicialmente fui formado, hoy puedo sostener con toda responsabilidad y respeto que difiero de tales apreciaciones, por cuanto, fue el Grand Máster Ed. Parker quien me hizo entender que yo soy un Occidental y no debo escapar de mi propio linaje cultural, sobre todo a partir del momento en que le manifesté estar en una encrucijada, porque mi formación había sido bajo términos del karate Japonés, mi idioma es el español y los términos del Kenpo Karate Americano en inglés, a lo que me respondió: “nadie en tu país entenderá mejor nuestro sistema que usando tu propio idioma y cultura”.
Por eso puedo aceptar y entender que la obra y aportes del Grand Master Ed. Parker están más allá de la resistencia a lo que cada quien defiende como su sistema de combate, donde no se armoniza ni estabiliza el conflicto de la polaridad de valores, es decir, aun cuando las formas se destacan menos que los colores, los colores no pierden su identidad dentro de las formas por muy distintas que estas sean, pero las formas siendo únicas, si pueden perder su identidad por la diferencia de colores, por ejemplo, no es lo mismo en una señal de transito, un círculo rojo (prohibitivas) que un circulo amarillo (preventivas) o azul (informativas).
Obviamente cuando suceden contradicciones en las narraciones históricas de las Artes Marciales, y aluden la sensibilidad de algún afectado, las emociones de quienes dicen tener la verdad se despiertan profundamente con toda la energía que dispone para defender su criterio hasta el final, sin reconocer la relatividad de los conceptos emitidos entre quienes luchan por conservar su testimonio, hasta el punto en que ninguno se hace consciente de que la ignorancia, en el buen sentido de la palabra, está implicita tanto en uno como en el otro, donde ninguno es capaz de aceptarlo hasta que el otro lo acepte, por eso, me impresionó y me intimidó estar con alguien tan importante como el Grand Máster Ed Parker, pero al mismo tiempo con alguien que me inspiraba con profunda humildad y sencillez, que daba la impresión que era tan aprendiz como cualquier otro, y tanto lo sabía, que no era capaz de condenar a nadie por lo mismo, pese a estar muy consciente y orgulloso de los aportes que había legado en su sistema para diferenciarlo de las Artes Marciales tradicionales, convirtiéndose en una persona íntegra que se conocía a asimismo al aceptar su compromiso ante la sociedad, dicho de otra manera, entendía que una persona íntegra no es una persona común que siente limitaciones por sus logros.
De ese modo, debemos aceptar que las historias de las Artes Marciales que hemos heredado, están dotadas de exageradas contradicciones que chocan con sus complejas e imprecisas traducciones, sobre todo cuando abordamos el tema sobre aquellas que no difundimos, por ello, nos es nada difícil encontrarnos con expresiones que afirman que las Artes Marciales datan de miles de años, pero no se tiene precisión de dónde (localidad) y cuándo (tiempo exacto) surgieron, esfumándose en la inseguridad de traducir los documentos antiguos que han sido posiblemente mal interpretados, contribuyendo a que se generen múltiples historias, mitos y leyendas sobre estas, y lo que es peor aún, el desinterés de auténticos Maestros historiadores de una profunda investigación y conclusión al respecto de cómo se denominaba para cada cultura ancestral lo que han universalizado como “Artes Marciales”, porque no me voy a conformar con los hechos de que el homo sapiens fue el primer hombre inteligente, que Sumeria fue la primera civilización organizada, que las formas de combatir en la India, China y Japón como supuestos orígenes del arte de la guerra, la denominaban por igual y bajo el mismo criterio de “Artes Marciales”, que contradictoriamente es un supuesto concepto ancestral impuesto dentro de un concepto moderno y traducido de los complejos caracteres del lenguaje en la muy extensa y tradicional cultura Asiática.
Dentro del gran misterio que encierra determinar el origen y momento exacto de la aparición del primer ser humano pensante (Homo sapiens) con una data científica de más de 200.000 años, o de asegurar con precisión sobre la aparición de la primera civilización humana, del cual, por habernos dotado de sus legados arqueológicos, científicamente se presume a SUMERIA (Mesopotamia/África) como la primera civilización humana (3.000 años a.C.), en ese mismo contexto, pero menos documentado, nos encontramos en pleno Siglo XXI discutiendo sobre el origen exacto de las Artes Marciales, cuyo lugar impreciso, se ubica en la India, posteriormente China y luego Japón, como civilizaciones del mundo oriental en referencia por donde se levanta el Sol y dentro del argumento de los países que conforman el Viejo Mundo, culturalmente ajenos a América referido a los países del Nuevo Mundo.
Ante tales nociones, debo presumir que, si los investigadores han determinado que el Homo sapiens es el primer hombre pensante o inteligente y, la sociedad Sumeria es el primer vestigio de una civilización organizada, entonces, éste ha debido ser el origen documentado de lo que hoy denominamos como ENCULTURACION, basada en el primer paso que adquirió la cultura universal aprendida, compartida e integrada entre sociedades, por ende, sería el nacimiento de la más primitiva “CULTURA AUTÓCTONA”, por ser un modelo único dentro de un mismo territorio, que no posee la misma biodiversidad conceptual de la enculturación, es decir, referido a su sentido originario de pertenencia, por cuanto, solo les corresponde sus propias experiencias, expresiones, costumbres, rituales, doctrinas, artes, memorias, valores y creencias, que a la vez, marcan un ciclo vital de su existencia en una trayectoria que ha dado paso al surgimiento de otras civilizaciones con identidad y cultura propia, considerando que antes de esta referida sociedad, sólo existían “seres individualmente autoorganizados” cuya forma de vida a partir de interacciones entre los elementos de su entorno, era espontanea e imprevista de patrones, por ello, todo mi profundo respeto y consideración por quienes defienden y mantienen su propia identidad cultural, y mi respetuoso rechazo para quienes sostienen una inestable historia sin investigar si su contenido es sustentable en el tiempo, por cuanto, no debe existir nada tan odioso como sostener una imprecisión histórica ¿para justificar y hacer valer su propio trabajo?, pues nada más inapropiado para construir, fortalecer y conservar su propia identidad.
Partiendo de esta imprecisión derivada de la interpretación que cada quien le ha dado a las traducciones de los legados arqueológicos y complicados idiomas que de ellos se desprenden para conservar el sentido exacto de las “Artes Marciales” como Arte de la Guerra entre Militares que, en la actualidad se ha separado y conceptualizado dentro de dos contextos: Tradicionales (Viejo Mundo) y Modernas (Nuevo Mundo), pero aún más, estas dos propuestas se sumergen en múltiples concepciones, empezando por considerar que la India, China y Japón son culturas tradicionales ajenas y distintas, estas dos últimas, antagónicas entre sí, no menos que pensar de la cultura Americana (Nuevo Mundo), que es una verdadera antítesis de lo tradicional.
ARTES MARCIALES TRADICIONALES:
Así pues, podemos encontrar narraciones que afirman que las Artes Marciales datan de más de 5.000 años, pero contradictoriamente, en la misma narración sostienen que se tienen registro más claro de hace más de 1.500 años en China, con la llegada de un Monje pacifista llamado Bodhidharma oriundo de la India, bautizado en la China como Damó y en Japón Daishi Daruma, cuya leyenda refiere que para mostrar su fortaleza, el método profundo de la concentración y cumplir un mandato superior, se fue caminando desde la India a la China, quien además, partiendo de las formas naturales de defensa y ataque entre animales, desarrolló técnicas de combate sin armas, y posteriormente, bajo un proceso artesanal, logró insertar estas influencias en la cultura China, donde se comenzó a dar los primeros pasos sobre el conocimiento de los puntos mortales y vulnerables del cuerpo humano.
De determinadas narraciones históricas, se puede presumir que las Artes Marciales de origen asiático fueron por su cercanía insertadas primero en Europa que en América, posiblemente a partir de las expediciones de Marco Polo (Venecia-Italia) en el año 1271 d.C., quien vivió 16 años en China y adquirió conocimientos sobre su cultura y costumbres, recogidas así como los primeros testimonios fidedignos del modo de vida de la civilización china.
Dentro de lo que podemos sostener sobre las Artes Marciales Tradicionales, podemos caracterizar tres grupos conservadores:
1): Combates sin armas;
2): Combates con Armas;
3): Medicina tradicional China,
Éste último, derivado del conocimiento fisiológico y funcional energético del cuerpo con el objeto de incrementar la eficiencia y efectividad en el combate.
En estos términos se recoge algunas leyendas entre distintos autores y organizaciones de Artes Marciales a nivel mundial y esto fácilmente puede ser extraído de la información contenida en la Internet, en el caso de la enculturación venezolana, la Federación Venezolana de Kenpo, como la máxima autoridad del Kenpo oficial en Venezuela, refiere textualmente en sus documentos (manuales), lo siguiente:
“Cuenta una leyenda tradicional, muy antigua, que hace muchos años, un monje de la India cuyo nombre es Bohidarma y llamado Ta-mo en la China, atravesó un largo camino para llegar al templo, de allí empezó a instruir a los monjes y al darse cuenta de que no eran capaces de mantenerse en pie durante las practicas budistas, optó por enseñarles una serie de ejercicios que le fortalecerán. Después de muchos años, este conjunto de ejercicios llamados Wu Chin Hsi, llega a ser la base para uno de los sistemas de pelea de estos aguerridos combatientes, mucha gente quiso aprenderlo, pero al darse cuenta que sus intereses no eran budistas, los monjes desarrollaron un sistema que fuera para el populacho llamándole Chuan Fa.
La historia exacta del Kenpo se ha perdido en antigüedad, y consecuentemente no se puede dar una fecha definitiva de cuando realmente empezó. Muchos de los registros que existen son inciertos. No podemos decir cuántos escritos han sido destruidos o cuántos de sus logros nunca han sido registrados. Indicios de información parece decirnos que el Kenpo, como se conoce hoy en día, podría haber sido practicado en la India y China hace más o menos cinco mil años. Escritos en caparazones de tortuga nos cuentan que los chinos de hecho, han practicado el arte de la defensa personal desde el año 21 a.C., por eso es que no se debe confundir el hecho de que el templo de Shaolin sea la cuna de algunas artes (como el Shaolin Chuan, el Chuan Fa o el Wing Chun, entre otros), con el hecho de que muchos otros sistemas de defensa nacieron en otros lugares de oriente.
A pesar de que su verdadero origen es oscuro, la popular historia que prevalece y a la que se le puede dar cierto crédito dice que su origen como ya dijimos, se le atribuye al monje indio Daruma o Bodhidarma más o menos en el año 525 d.C., sin embargo otros grandes hombres como Hu`a To (190-265 d.C.), un médico brillante, y Yueh Fei, un famoso general (que vivió durante la dinastía Sung 960-1279 d.C. y al que se le atribuye la creación de los estilos “Garra de Águila” y “Xing Yi Quan” entre otros) son considerados los predecesores o progenitores del Kenpo Moderno. Kenpo significa “ley del puño” que era un término usado por los habitantes de la Isla de Okinawa para describir los sistemas chinos.
De China llegó hasta la isla Okinawa donde se conoció como “Okinawa te”, consistía principalmente en golpes, cuchillos y arañazos con las manos y los pies. De esa manera se originó el método de karate llamado Kenpo. Debido a las múltiples rutas comerciales que tenían los chinos, este arte se fue expandiendo, y uno de los clanes que más los llevó a cultivar como arte familiar fue el clan Mitose, el 21º descendiente de este clan fue el maestro conocido como James Mitose, quien a muy temprana edad fue enviado a Japón, para que su abuelo lo instruyera en el arte familiar. Un día al darse cuenta de que la policía japonesa no era suficientemente capaz de pelear, el maestro Mitose decidió enseñarles el arte del Kenpo, lo cual siguió haciendo al llegar de regreso a Hawai.
En el tiempo de la II guerra mundial, participó como miembro del ejército estadounidense, y luego fundó un club para enseñar Kenpo a los oficiales, entre sus alumnos desfilaron grandes personalidades como el maestro William (Kwai Sun) K.S. Chow, Artur Keawe, Edward Lowe, Jiro Nakamura, Paul Yamaguchi y Thomas S. Young. El actual representante de la familia Mitose es Thomas Barro Mitose Gran Maestro Nº 22 y máxima autoridad del sistema de Kenpo Kosho Shorei Ryu. Uno de los alumnos de james M. Mitose, William K.S. Chow el famoso “Thunderbolt” Chow, crea su propia escuela, donde otorgaría el Cinturón Negro a Adriano Emperado (fundador del sistema Kajukenbo), Ed Keoloha Parker (fundador del Kenpo Karate moderno o Kenpo Americano9, Ralph Castro (fundador del sistema Shaolin Kenpo), entre otros. Ed. Parker tomó el Kenpo aprendido de William K.S. Chow, completando su alfabeto de movimientos con sus propios conocimientos y experiencias adquiridas en Corea, Japón y Honolulu como marine americano, adecuando el Kenpo a las necesidades de la cultura occidental, y conservando lo tradicional solo cuando era útil. Por su escuela en california pasó muche gente, hoy día famosos artistas marciales, podemos enumerar entre otros Benny Urquidez, Steve Sander, Frank Trejo, Richard Planas, Los Hermano AL, Jim y Will Tracy, James Ibrao, Dan Inosanto, Larry Tatum, Manny Reyes (fundador de la World Kenpo Federation en 1995) en incluso Elvis Presley (que alcanzó el grano de Cinturón Negro 8º dan, hecho que no conoce mucha gente).
Actualmente el Kenpo es uno de los estilos de arte marcial más difundidos alrededor del mundo, muchos maestros han hecho sus propias adaptaciones al estilo, cada cual como lo ha creído más conveniente, muchos dicen ser quien tiene el verdadero legado del auténtico Kenpo y aducen ser el único heredero universal de las enseñanzas del Maestro Parker. Muchos se han preguntado por qué Parker no dejó nombrado un sucesor, la respuesta es simple, no puede existir “El Sucesor”, Kenpo no es un arte estático, es un arte adaptable a cada individuo según la situación, es un traje a la medida.”.
Pues bien, partiendo de esta inestable apreciación, puedo significar que, esta decodificación y traducción tienen una enorme contradicción e impacto negativo generador de un sentimiento de identidad cultural incierta para poder llegar a la conclusión de que “el Kenpo, como se conoce hoy día, podría haber sido practicado en la India y China hace más o menos hace cinco mil años”, dándole un vínculo con ¿el Karate Chino, Japonés y el Moderno Kenpo Karate Americano diseñado por el Grand Máster Ed. Parker?, es decir, eso sería como pretender asegurar que el Homo sapiens es familia de los Sumerios, por ende, esta es la familia del Grand Máster Ed. Parker, y con ello, todos los practicantes de Kenpo Karate Americano deberíamos ser homo sapiens y familia de los Sumerios.
Dentro de estas decodificaciones y traducciones que son parte de la enseñanza de una Organización Deportiva Oficial, surgen ciertas contradicciones:
1) ¿Cómo unas culturas milenarias originarias de la India, China y Japón pudieron asociar las “Artes Marciales” con “Marte” cuando este era un Dios atribuido a la cultura Romana?
2) ¿Cómo atribuirle una autoría cultural a la India o China sobre la palabra Kenpo, que significa Ley del Puño, concebido como un término aglutinante (compuesto de dos palabras) que proviene de la cultura japonesa, donde ancestralmente resulta imposible creer que esa haya sido la traducción primitiva?
3) “Si la historia exacta del Kenpo se ha perdido en antigüedad, y consecuentemente no se puede dar una fecha definitiva de cuándo realmente empezó, los registros que existen son inciertos y no se establece cuántos escritos han sido destruidos o cuántos de sus logros nunca han sido registrados”. ¿con qué fundamento se sostiene que el Kenpo es Karate Japonés o Chino, o hablar de Kenpo es lo mismo que hablar de Kenpo Karate Americano, peor aún, que el Kenpo es de la India o de China por una traducción o interpretación, cuando en tales culturas autóctonas jamás ha existido nada que se denomine Kenpo”?
4) Si indicios de información parecen decir que el Kenpo, como se conoce hoy en día, podría haber sido practicado en la India y China hace más o menos cinco mil años, y su origen es oscuro, afirmando que llegó de china hasta la Isla de Okinawa donde se conoció como “Okinawa te”, y consistía principalmente en golpes, cuchillos y arañazos con las manos y los pies, por lo que de esa manera se originó el método de Karate llamado Kenpo. entonces, ¿Por qué las organizaciones nacionales e internacionales de Kenpo no difunden ese sistema como su programa de entrenamiento y competencia?
5) Si de China llegó hasta la Isla de Okinawa donde se conoció como “Okinawa te”, entonces, ¿por qué desde el principio no fue bautizado como Karate Kenpo?, que obviamente también sería distinto al “Kenpo” y al mismo tiempo al Kenpo Karate Americano.
6) Si el Grand Máster Ed. Parker vivió en este mundo apenas 59 años y murió en el año 1990, y por su legado del Kenpo Karate Americano fue bautizado como el Padre del Karate Moderno ¿cómo pretender vincularlo con el Kenpo?
Ante este último punto, ciertamente puede existir una inapropiada interpretación que se inicia con el hecho cierto de que el Grand Máster Ed. Parker entre sus conversaciones y libros de su autoría, identificaba también el Kenpo Karate Americano como “Kenpo”, término este que así fue introducido en Venezuela para representar el trabajo de la International Kenpo Karate Association conocida como “IKKA”, ello me llevó en abril de 1990 a consultarle directamente al G.M. Ed. Parker ¿por qué su trabajo se identifica como “Kenpo” y no como Kenpo Karate?, al respecto me indicó: “Cuando yo usaba el término de “Kenpo” para identificar mi entrenamiento y conocimiento sobre las Artes Marciales debía dar muchas explicaciones para darlo a conocer”, por eso al diseñar mi propio sistema lo bauticé como Kenpo Karate Americano, con el tiempo ya la gente se fue acostumbrando a resumir mi trabajo e identificarlo como “Kenpo” y de ahí surgió una simple costumbre, consciente de que hablar de Kenpo no necesariamente identifica el trabajo de Kenpo Karate Americano”.
Por ello, posterior a su lamentable muerte (diciembre de 1990), en homenaje a este Gran Maestro y en rescate de la auténtica identidad heredada sobre el Kenpo Karate Americano, en julio de 1991 fundé la pionera del Kenpo Karate en Venezuela denominada Asociación Venezolana de Kenpo Karate “AVKK Internacional”, cinco (05) años antes de que fuera constituida la Federación Venezolana de Kenpo, con la que me sostengo luchando por diferenciar lo que es “Kenpo” del Kenpo Karate Americano, que ni histórica ni técnicamente tienen un punto en común de encuentro, aceptando por analogia que, no existen mujeres "medio embarazadas".
ARTES MARCIALES MODERNAS
Entendiendo que toda creación nace de una idea, los griegos implementaron los juegos olímpicos para mantener las condiciones físicas de sus combatientes en tiempos de paz y así estar prevenidos para la guerra, por lo que el entrenamiento y aprendizaje sistematizado de las técnicas de pelea, estrategia militar y conocimiento medico científico les garantizaría estar aptos, minimizar las perdidas y aumentar la efectividad en la batalla.
Se dice que el término inglés “Martial Arts”, que en su traducción en español es “Artes Marciales” fue introducido por primera vez en el año 1920 a través del diccionario japonés-ingles cuyo autor es el japonés Takenobu Yoshirato, eso nos orienta a considerar que tal término es un concepto moderno de técnicas de combate atribuidas en el pasado a los combatientes asiáticos.
Dentro de las historias y leyendas de las Artes Marciales, que personalmente sostengo que no refieren a un sistema en particular sino a un concepto moderno y generalizado del combate, con notorias diferencias culturales, por ejemplo, las Chinas se sustentan en movimiento largos, circulares y danzantes, las Japonesas en movimientos rectilíneos precisos y muy rígidos, y el Kenpo Karate Americano en movimientos rectilíneos, circulares, fluidos, cortos y sin pausas, todas bajo condiciones propias que, si para algunos no son aceptadas, por lo menos, son más sustentables en el tiempo, por ejemplo, el hecho de que, los combatientes ancestrales participaban en las guerras con armas rudimentarias, pero con la aparición de las armas de fuego y otros tipos de armamentos modernos más letales, también cambió el Arte de la Guerra por lo que hoy conocemos como “Conflicto Bélico”, que extingue toda similitud conceptual con lo que se ha denominado ancestralmente como “Arte Marcial”, pasando ésta a otra faceta en el desarrollo cultural de las sociedades modernas organizadas, es decir, se preservan bajo organizaciones privadas de carácter educativo, formativo, deportivo y para la salud, con sus excepciones, para aquellas que aseguran tener la verdad oculta de la auténtica defensa personal en su mayor expresión.
La expresión “Ley del Puño” que deviene de la tradicional traducción literal del Kenpo (Ken= Puño / Po= Ley), es muy utilizada por algunos autores para identificar hoy en día las Artes Marciales milenarias de China identificadas como “Chuan Fa / Wu Shu” y la de Japón reconocida como “Kempo”, y que a la par las vinculan a Bodhiharma como su creador, que han llevado a ciertas dificultades para definirlo apropiadamente en el Occidente, dada la improvisada traducción de la historia-leyenda que permite observar ciertas contradicciones en sus narraciones.
Como bien es sabido, para el mundo occidental, jamás ha sido fácil, ni la lectura ni la escritura de la frase “Ley del Puño” en China ni en Japón, en virtud de las muy exageradas y complicadas diferencias entre sus idiomas y respectivos códigos, por lo tanto, el haberlo traducido no significa que corresponde al mismo sistema de Arte Marcial, ya que es una traducción literal que nada tiene que ver con la similitud cultural de los sistemas asiáticos y americanos.
Así las cosas, en la actualidad se ha establecido por algunos autores que, el Kenpo es un término atribuido a las Artes Marciales de la India, China y Japón, que a su vez, ha sido denominado Chinese Kenpo para diferenciarlo del Kempo Japonés (con “m”), por ende, totalmente ajenos al Kenpo Karate Americano desarrollado por el G.M. Ed. Parker, y este a su vez, diferenciado del Kajukenbo de Adriano Emperado, Shaolin Kenpo de Ralf Castro, Lima Lama de Tino Tuiolosega, etc., todos responsables de la evolución de las Artes Marciales desde América, a lo que cabe preguntarse, si todas devienen del Kenpo ¿Por qué al Kenpo Karate Americano de Ed Parker es el único sistema propio al que se le atribuye directamente su identidad con el “Kenpo”?, cuando el Kenpo se origina del estudio de las peleas de otras especies de animales y estos sistemas americanos modernos se originaron de las peleas callejeras entre personas.
Visto de esa manera, lo que pretendo dar a conocer es que existe una enorme distorsión histórica y conceptual, sobre las historias y leyendas narradas por importantes autores y organizaciones que son seguidos por un muy nutrido número de seguidores sobre las Artes Marciales, en especial, aquellas que pretenden sostener en el tiempo que hablar de Kenpo es hablar de Kenpo Karate Americano, por ello, ajeno a la auténtica identidad del Programa de Kenpo Karate Americano del Grand Máster Ed. Parker, podemos encontrar algunas de las más renombradas variantes del Kenpo a nivel mundial:
• Kenpo 5.0
• kenpo gikan
• Kenpo combat
• Kenpo contact
• Kenpo Extremo
• Kenpo Kai
• Kenpo Kinético
• Kenpo Shibusawa Ha
• Kenpo shorinji
• kenpo nhan vo dao
• Kempo Te-Sat-Tao
• Agni kenpo
• Bulgarian kenpo
• Buto San Kenpo
• Byakuren kenpo
• Fu Shih Kenpo
• Goshin ryu kenpo
• I-Chin Kempo
• Kajukenbo o integración del KArate, JUdo, KENpo y Boxeo.
• Kosho Shorei Ryu Kenpo
• Nippon kenpo
• Okama Kempo
• Shiorinshi kenpo
• Taidokai kenpo
• Yoseikan Kempo.
• Sibpalki o kempo coreano
• Kenpo Hawaiano
• Te-Sat-Tao Kenpo
• Kenpo Full Defense
• Chinese Kenpo Lohan Tao
• Kenpo taishindo
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