16/08/2016
PRECAUCION: NADA APTO PARA NO LECTORES
LO ESCRIBÍ EN EL AÑO 1995 PARA DIBUJAR LA REALIDAD DEPORTIVA VENEZOLANA
EN LA OPORTUNIDAD DE ENTENDER QUE NOS PASA EN LOS JUEGOS OLIMPICOS
FABULA
LA POLITICA DEPORTIVA POR DENTRO Y POR FUERA
“DEPORTE: Héroe entre Héroes”
Autor: G.M. Jesús Escalante Patiño
1995
"Llegó la hora de ser Madre. El verdadero “Día de las Madres”.
Han nacido: Max Ricco, Juan Agotao, Enrique Soñador y Barbaro Tracaler, niños con igualdad de oportunidades, pero con desigualdades de condiciones sociales muy notorias.
Max Ricco, nace en una lujosa Clínica de la ciudad Capital, rodeado de medios de comunicación, ramos de flores, espectaculares y grandes regalos, regalos éstos, que ni siquiera querrá utilizar. Único hijo proveniente de una familia acaudalada, dependiente del exceso trabajo del Padre por aumentar sus riquezas materiales, Hogar en donde nadie piensa como hacer las cosas, “porque todas las cosas las hace el Padre”.
Juan Agotao, nace en un Clínica de la ciudad Capital, proviene de una familia de clase media, compuesta por tres hermanos, Padre y Madre, en donde su familia distribuye con armonía cada responsabilidad dentro del Hogar, por lo que todos saben lo que quieren y hacia dónde van.
Enrique Soñador, nace en el Dispensario de una Aldea Rural, proviene de una humilde familia campesina, compuesta de 7 hermanos, Padre y Madre, que sobreviven gracias a la producción de variedad de vegetales que venden en las carreteras locales.
Barbaro Tracaler, nace en su casa, gracias a la atención personalizada de la Partera, proviene de una familia en donde todos trabajan para sobrevivir y mantener el hogar, compuesta por 12 hermanos de padres distintos y una madre abandonada, en donde la Madre hace de “Padre y Madre” a la vez.
Max Ricco, Juan Agotao, Enrique Soñador y Barbaro Tracaler, orientados en sus primeras responsabilidades, comienzan a incursionar en el Sistema Educativo, diseñado para atender una población promedio de 30 alumnos por aula con apenas 45 minutos a la Semana de Educación Física.
En la etapa de Educación Básica, Max Ricco estudia en uno de los más cotizados Colegios de la Capital, con grandes instalaciones deportivas, orientado por Profesores de Educación Física que le indican cuáles son sus dotes físicos y posibilidades en las distintas disciplinas deportivas, reforzadas en clases especiales con Entrenadores Deportivos.
Juan Agotao, estudia en un Colegio Privado que cuenta con una cancha de Básquetbol – Voleibol, en donde luego de concluir sus jornada estudiantil, planifica sus entrenamientos en las canchas deportivas de su comunidad con la ayuda de su Entrenador Deportivo.
Enrique Soñador, estudia en una Humilde Escuela Rural, sin canchas deportivas, en donde la única oportunidad de realizar Educación Física, es en un terreno baldío y cuando no hay lluvias.
Bárbaro Tracaler, estudia en una Escuela local, en donde se dictan las clases de Educación Física en el mismo Patio del Recreo, mal interpretando que la clase de Educación Física es su segundo recreo, en donde en sus 45 minutos de clases a la semana, se entretiene mientras que su Profesor consume 15 minutos, para organizar la clase hasta llevarlos al Patio, pasar la lista y comenzar su jornada, con apenas 30 minutos para atender a los 30 alumnos de su clase, es decir, una dedicación de 1 minuto semanal para cada alumno.
Así las cosas, la vida estudiantil de Max Ricco, Juan Agotao, Enrique Soñador y Bárbaro Tracaler, continuaban en Bachillerato con evidentes y notorias diferencias.
Un día Max Ricco, siguiendo las órdenes de su Padre, y de manera aleatoria decide visitar la casa Enrique Soñador, no porque se conocían, sino más bien, porque siendo una humilde familia, había que demostrase qué tan duro resulta ser “pobre” cuando no se tiene dinero.
De regreso a Casa, el Padre de Max Ricco, le preguntóa éste:
P: ¿Qué te pareció la visita?
H: Excelente Padre, aprendí lo importante de la vida.
P: Qué bueno hijo, eso es para que entiendas que debes conservar nuestras riquezas y aumentarlas con ese conocimiento. Ahora dime, ¿Y qué aprendiste?
H: Vi una familia campesina muy unida y trabajadora, compuesta por 7 hermanos y Padres maravillosos que venden lo que producen en su propia casa.
P: Que bueno, entendiste que hay que producir dinero en la casa para mantener a la familia.
H: Perdón Papá, no me refería al dinero, me refiero a algo que no producimos en ésta casa, ellos venden Amor, Paz y Armonía entre su familia; mientras que en mi casa carecemos de afecto y atención compartido, a ustedes casi ni los veo. Por un lado, mi Mamá, tiene que atender sus distinguidas amistades, y tú Papá, tienes que trabajar mucho para mantener “ésta familia”.
P: Luego de la lección del Hijo, el Padre exclamó: ¡Perdóname hijo por mis faltas!,
H: No Papá, gracias a ti por la oportunidad que mes has dado, y sobre todo por permitirme saber lo rico que podemos llegar a ser en nuestra casa cosechando armonía, solo falta que todos invirtamos para que así todos lo podamos entender.
Por otro lado, el responsable Padre de Juan Agotao, lo orienta a la posibilidad de que continuara sus estudios universitarios en el extranjero, motivándolo a que continuara sus entrenamientos deportivos, ya que era un Atleta muy destacado, por lo tanto, lo llevó a recorrer las distintas Escuelas del Sistema Educativo, con el propósito de que evaluara el futuro deportivo de su país y viera como se formaban los estudiantes en materia deportiva.
Por semanas estuvo recorriendo los distintos Colegios y Escuelas, y entre las visitadas se incluían los lugares en donde estudiaban, Max Ricco, Enrique Soñador y Bárbaro Tracaler, por supuesto, todas las visitas se llevaron a cabo, sin que estos personajes se pudieran conocer personalmente.
Al concluir las visitas, los Padres y Hermanos de Juan Agotao, quienes siguen de cerca sus experiencias, esperaban ansiosos por las conclusiones de sus visitas, y le preguntaron:
P.H.: ¿Qué tal la experiencia?
J.A.: Muy interesante, quiero seguir investigando, ya que me llamó mucho la atención el por qué tantas diferencias entre nosotros los estudiantes de un mismo Sistema Educativo donde supuestamente contamos con igualdad de condiciones y oportunidades.
P.H.: ¿Observaste algo que te orientara a una adecuada respuesta?
J.A.: Si, Primero: la falta de una sincera y verdadera atención sobre un individuo deportivamente integral; Segundo: la extrema conformidad con que sobreviven las comunidades de estudiantes, profesores, padres y representantes, sin esperar contar con los mínimos requerimientos para que funcione un Sistema de Formación Integral Deportivo insertado en nuestro Sistema Educativo.
Todo esto ocurría mientras que Enrique Soñador, luego de regresar de sus estudios, ayudaba a sus Padres y Hermanos a cultivar y recoger la cosecha que se disponían a vender, y al culminar sus labores hogareñas, se entretenía jugando con sus hermanos y vecinos en los tiempos libres, por las noches, soñando cuanto podría ayudar si fuera un deportista millonario como los que ve en la televisión.
Por su lado, Bárbaro Tracaler, se inclinaba a una vida más fácil, jugando a la lotería y a los caballos, razón por la que descuidó sus estudios y se retiró antes de concluir el 3er año de Bachillerato.
Al terminar los estudios de Bachillerato, Max Ricco y Juan Agotao son enviados al extranjero para que culminen sus estudios universitarios. Por su parte, Enrique Soñador, se quedó esperando por la oportunidad de ser llamado por las universidades locales, y tristemente Bárbaro Tracaler abandonó sus estudios, éstos 2 últimos personajes, buscadores de tesoros, que no se encuentran así mismo.
Luego de culminar sus estudios universitarios en el país de la “Tierra Prometida”, y aprovechando el hecho de aprender y haberse destacado como Atleta de Tiro de Cuerda en esa nación, Juan Agotao, un emprendedor miembro de nuestra comunidad, regresó a su país con la ilusión de que algún día podía enfrentarse deportivamente a esa potencia mundial, y una vez hecho lo propio, comienza a difundir en su entorno esa novedosa e interesante actividad deportiva.
El entusiasmo fue tan productivo, que varios amigos sintiéndose respaldados por la inspiración y propósito de Juan Agotao, decidieron iniciar el proyecto y formar un equipo que inicialmente constaba con un (1) entrenador y cinco (5) practicantes, y, aun cuando Juan Agotao quería ser Atleta, no tuvo otra opción, que ser el Entrenador del Equipo.
La actividad deportiva fue tomando forma, y requería de cambios estructurales para seguir evolucionando, y mientras la actividad evolucionaba, el Equipo requería de unos procesos evolutivos formales para ser reconocido por el Estado.
Todo marchaba con una extraordinaria armonía, todos se comunicaban entre sí, intervenían y decidían en equipo, hasta que llegó la hora de cumplir con los requisitos que exigían las autoridades gubernamentales para oficializar la actividad.
Fueron muchos los días en que hubo necesidad de suspender los entrenamientos y encuentros, todo por dedicarse a entender aquel traumático proceso de registro y reconocimiento de entidades deportivas.
Comenzaron las inexplicables ausencias dentro del equipo para huirle a tan fastidioso proceso de registro oficial, en donde al inicio del proyecto se administraba el tiempo y compartían responsabilidades, ahora en contrario, se justificaba con expresiones tales como: "no puedo, no tengo tiempo, voy mañana, tengo mucho trabajo, tengo que estudiar, etc.", por lo que se había desvanecido el principio de una extraordinaria convivencia social.
Se comenzaba a sentir una desesperante contradicción en el Equipo: “Nos exigen organizarnos, y ahora estamos más desorganizados que nunca”.
Tenemos que:
Seleccionar un equipo de trabajo de acuerdo a su capacidad.
Nombrar una Comisión que se encargue de los procesos Electorales
Convocar a elecciones de autoridades del Club
Elegir las autoridades del Club y definirles sus atribuciones
Redactar Estatutos y Reglamentos, y por ende saber adaptarlos a la Ley del Deporte y su Reglamento
Elaborar Actas, Convocatorias, Cartas, etc.
Cumplir con las formalidades del proceso de registro y reconocimiento.
Buscar una sede.
Conseguir los recursos para adquirir equipos de oficinas, papelería, etc.
Todo eso con apenas 6 personas que integran el equipo, y que lo único que saben interpretar del deporte es jugar.
Después de unos meses de arduo trabajo, por fin se logró el Registro y Reconocimiento del Club. ¡Gracias Dios mío, ahora sí podemos volver a ser el armonioso equipo de antes¡ exclamó Juan Agotao.
Pero ahora, de las 6 personas que integran el equipo, Juan Agotao, dejó de ser el Entrenador para convertirse en el Presidente del Club, de los Atletas, uno Vicepresidente, otro Secretario General, otro Tesorero, otro Suplente, y los otros dos forman parte del Tribunal Disciplinario.
Manteniendo el interés de conservarse como un equipo, y reiniciadas las actividades del Club, las recién elegidas autoridades, se dieron cuenta de qué no saben qué hacer, ni a quién dirigir, porque no cuentan con el Entrenador, ni con los Atletas.
Recordando con pena, la perdida de la armonía inicial del equipo, Juan Agotao entendió que para poder continuar con el proyecto, requería de que los Atletas se dedicaran a ser de nuevo Atletas y no Dirigentes. Entonces, se le ocurrió buscar entre su comunidad, personas voluntarias que ocuparían los cargos Directivos, pero se preguntó: ¿Quién se encargaría de formar la dirigencia del Club, sí lo único que sabemos es jugar?
No teniendo la oportunidad de asimilar sus responsabilidades como Dirigentes, las autoridades del Club ya eran requeridas para constituir la Asociación, y, ¿A quién dejamos en la Dirigencia del Club, si ni siquiera hemos podido aprender ésta tarea?, se preguntó nuevamente, Juan Agotao. Desesperado, tuvo necesidad de volver a retomar aquel traumático proceso.
Como Juan Agotao ya había logrado constituir la Asociación y haber organizado nuevamente las funciones y responsabilidades de los Atletas, Entrenadores y Autoridades, posteriormente, se dedicó a asesorar más grupos para constituir otros clubes y Asociaciones en el resto del país.
Este nuevo equipo de trabajo, algo confundidos y menos experimentados, al cabo de cierto tiempo, tuvieron que ser llamados para constituir la Federación, y nuevamente ser desagrupados para optar por los cargos de autoridades, pero ésta vez, de la propia Federación Nacional de Tiro de Cuerda.
Aquello que parecía ser una extraordinaria convivencia social para su comunidad, se convirtió en una Amarga Pesadilla. ¡Dios mío, dame fuerza y voluntad para comenzar otra vez este bendito proceso!, exclamó nuevamente Juan Agotao.
Siendo razonable su proclamación como Presidente de la Federación Nacional de Tiro de Cuerda, Juan Agotao tuvo su primer encuentro personal con Max Ricco, Enrique Soñador y Bárbaro Tracaler, personas muy agradables que por su notorio interés consideraba valiosas para incorporarlas en dicho proyecto.
Max Ricco, se limitó a manifestarle a Juan Agotao que sus negocios no le daban tiempo para otra actividad, pero igual que contaran con él. En el caso de Enrique Soñador sólo pensaba en cómo lograr obtener un carro como el de Max Ricco para ayudar a su familia.
Por su parte Barbaro Tracaler, vio en Juan Agotao una excelente oportunidad de trabajar sin mucho esfuerzo, por ello, se interesó en seguir el proyecto del Tiro de Cuerda Federado.
Con el tiempo, Barbaro Tracaler se dio cuenta que las exigencias para ser un destacado Atleta Nacional de Tiro de Cuerda no le eran favorables, le pidió oportunidad a Juan Agotao para ser Entrenador, por lo que complacidos ambos trabajaron en esa dirección.
Marcado el fracaso de Barbaro Tracaler como Entrenador, pide nuevamente oportunidad a Juan Agotao para convertirse en un Dirigente Deportivo, y así fue, la oportunidad la supo aprovechar y se convirtió con el tiempo en Presidente de una Asociación Regional.
El Estado comenzó a invertir en el Tiro de Cuerda, y en la primera oportunidad Barbaro Tracaler se dio cuenta que podía quedarse con algún dinero extra, sólo era cuadrar facturas y rendir cuentas. Así continuo por mucho tiempo, y ya era costumbre que antes de que partiera la Delegación a competencias nacionales, Barbaro Tracaler ya calculaba cuánto le iba a quedar en cada viaje.
Inconforme con los ingresos regionales, Barbaro Tracaler, se propone aspirar a la Directiva de la Federación Nacional de Tiro de Cuerda, donde ya podía calcular ingresos extras hasta en dólares, así le llegó la oportunidad a Barbaro Tracaler de Presidir la Federación Nacional, con ello, siguió ingeniándosela para generar más ingresos extras y presentar “cuentas claras”. Historia seguida, se interesó por ir más lejos y proponerse llegar hasta la Directiva de la Federación Internacional de Tiro de Cuerda.
Dada su formación universitaria con altos honores, su pasada, pero muy destacada actuación como Atleta nacional en el extranjero, su carisma, y su incansable labor social, las autoridades gubernamentales consideraron que Juan Agotao, tenía suficientes méritos y perfil, para conducir los lineamientos de la actividad deportiva nacional, en consecuencia lo nombraron autoridad rectora del movimiento deportivo de su país.
En vista de su nueva responsabilidad, y sin tiempo alguno para poder estudiar las necesidades deportivas de su país, Juan Agotao se miró en el espejo de su nueva y lujosa oficina, y se sintió más desconectado y confundido que nunca.
Considerando que lo traumático lo había dejado atrás, aceptando su nuevo y violento reto, Juan Agotao, decidió fomentar e impulsar el Tiro de Cuerda a escala nacional, no tenía ni la más mínima idea, de cómo iba a ser con el resto de de las disciplinas deportivas, pero tenía que comenzar a trabajar y dar los resultados que se esperaban de él.
Con el pasar del tiempo, Juan Agotao, en vista de su influencia y conocimiento en Tiro de Cuerda, logró resolver el problema de los recursos, y a través de la Federación Nacional de Tiro de Cuerda, fue enviada la Selección Nacional a competir con los Atletas de Selección Extranjera de la “Tierra Prometida”.
En un suspiro de alivio, Juan Agotao exclamó: ¡Guaaaao, por fin lograré el sueño de mi vida (Competir contra la “Tierra Prometida”), ahora me toca planificar y esperar por los resultados del encuentro, y así evaluar mi gestión para poder dedicarme al apoyo de otras disciplinas deportivas!
Dada la fecha del primer encuentro, la Selección Extranjera se destacó desde el comienzo y ganaron el evento con mucha facilidad.
La Delegación nacional pudo resistir noventa (90) minutos.
Con el regreso de la Delegación Nacional, Juan Agotao, se reunió con la Directiva de la Federación para analizar las causas que originaron los resultados, quienes se basaron en las siguientes estrategias:
1.- En el Equipo de la Selección Extranjera habían:
Un (01) Director Técnico;
Un (01) Entrenador;
Cinco (05) competidores tirando de la misma cuerda.
2°.- El Equipo Nacional estaría integrado por sugerencia de Bárbaro Tracaler como Presidente de la Federación, por la siguiente Delegación:
El Presidente de la Federación;
Un (01) Jefe de Equipo;
Un (01) Asistente al Jefe de Equipo;
Un (01) Coordinador;
Dos (02) Entrenadores
Diez (10) competidores
Considerando los resultados negativos y la necesidad de utilizar apropiados métodos gerenciales, el caso pasó a manos de la más alta esfera de planificación estratégica de la Federación, con una reestructuración que inspiraría a la Delegación Nacional.
Al siguiente año, luego de culminar el evento, el equipo de la Selección Extranjera, volvió a ganar.
Esta vez el equipo nacional disminuido pudo aguantar sesenta (60) minutos.
El nuevo análisis de la Federación nacional, arrojó el siguiente análisis:
1°.- En el Equipo de la Selección Extranjera habían:
Un (01) Director Técnico;
Un (01) Entrenador;
Cinco (05) competidores tirando de la misma cuerda.
2°.- En el equipo nacional, luego de los cambios introducidos anteriormente por el departamento estratégico de la Federación, había arribado con una delegación que quedó integrada de la siguiente manera:
El Presidente de la Federación y su Señora;
Dos (02) Jefes de Equipo (Titulares y Suplentes);
Dos (02) Asistentes de Equipos;
Un (01) Relacionista Institucional;
Dos (02) Entrenadores;
Cinco (05) Competidores.
La conclusión fue tajante: “Los competidores son los responsables”.
Dada la evolución de los campeonatos mundiales, la Dirigencia Deportiva Extranjera consideró darles una última oportunidad a la Delegación Nacional para un próximo encuentro, y les advirtieron que los cambios necesarios del equipo se basaban en conformar un equipo de competidores profesionales.
Vista la competencia como estaba pautada, la Federación Nacional, seleccionó internamente a un grupo de personas que formarían parte del departamento de Nuevas Tecnologías y Negocios.
Para la Directiva de la Federación Nacional, “esto era lo que necesitaban”, ya que se podía obtener incrementos sustanciales de efectividad y eficacia, permitiendo ahorrar tiempo con personas que no tenían necesidad de comunicarse entre sí, ya que cada uno de ellos tenían la obligación de conocer lo que debían hacer de manera independiente.
El resultado fue desastroso. El equipo nacional, duró apenas cuarenta y cinco (45) minutos.
Luego del balance de los resultados, las conclusiones revelaron datos espantosos:
1°.- En el Equipo de la Selección Extranjera habían:
Un (01) Director Técnico;
Un (01) Entrenador;
Cinco (05) competidores tirando de la misma cuerda.
2°.- El Equipo Nacional, para impresionar, utilizó una novedosa formación vanguardista:
El Presidente de la Federación con su asistente femenina, ya que se dio cuenta de lo perjudicial que era viajar con su Señora Esposa;
Dos (02) Jefes de Equipo (Titulares y Suplentes);
Dos (02) Asistentes de Equipos;
Un (01) Relacionista Institucional;
Un (01) Asesor de Recursos Humanos;
Un (01) Supervisor de Personal;
Un (01) Analista de Procedimientos;
Un (01) Tecnólogo;
Un Apuntador de Tiempo;
Cuatro (04) Entrenadores;
Diez (10) Competidores.
Y por último, en caso de necesidad, la estrategia reservada, todos debían ayudar a los competidores a tirar de la cuerda al mismo tiempo.
Luego de varios días de agotadoras reuniones y un profundo análisis, la Dirigencia de la Federación Nacional, decidió emitir un pronunciamiento al respecto y presentárselo a Juan Agotao.
Como resultado Bárbaro Tracaler, Presidente de la Federación recomendó a Juan Agotao quitarle “todos los beneficios e incentivos a los competidores como únicos responsables de los fracasos obtenidos”, y así contratar nuevos competidores, pero a través de un novedoso convenio que no durara más de 3 meses, con la estrategia de cambiarlo oportunamente sí no mejoraban los resultados.
Juan Agotao, consciente de su fracaso y disminuido como Atleta, porque el sistema lo había convertido injustamente en un incompetente Dirigente, desilusionado renunció con mucha dignidad al cargo de rector Deportivo Nacional.
Buscando mejorar su condición de Dirigente y superar su fracaso como Autoridad Gubernamental, Juan Agotao, siendo una persona perseverante, regresó a la “Tierra Prometida” para estudiar el éxito del Tiro de Cuerda en ese país, dándose cuenta que su frustración, no podía ser superada, ya que las diferencias Políticas Deportivas entre estas dos naciones, eran muy distantes entre sí, y no podían ser aplicadas por igual, por cuanto, una se orientaba al desarrollo de un Sistema Atlético del individuo, donde lo más importantes es el Atleta, y la otra, consciente que el Atleta tan sólo es un producto final de una maquinaria integrada por personas integrales que conformaban equipos de trabajo eficiente.
Las cosas que aprendió en materia deportiva en la “Tierra Prometida”, se fundamentaban más en crear un sistema de bases científicas y tecnológicas a favor de individuos deportivamente integrales, y no en la aplicación de procedimientos que creaban un sistema de conocimientos basados en el ensayo y en el error.
Por ello, Juan Agotao, siendo un hombre de metas cumplidas, aprendió como ser un exitoso dirigente, pero esta vez, no regresó, se quedó contratado ejerciendo su carrera universitaria aplicada al deporte, y disfrutando de la productividad de hacer deporte. Su país, volvió a perder un gran hombre y una gran oportunidad.".
MORALEJA
Todos tenemos capacidad para trabajar en equipo, y con ello, lograr una adecuada convivencia social. Pero, el no estar preparados para los cambios, es como pretender que el limitado entendimiento de nuestro entorno deportivo, podemos seguir haciendo lo mismo, pero con mejores resultados. J.E.P. / 1995
29/01/2016